📩 Tenía claro que iba a utilizar un marco de plantación de 7×7 porque creo que ha sido el más utilizado hasta ahora, pero veo que cada vez se opta por marcos más estrechos y no sé muy bien cómo acertar. ¿Algún consejo?. Ramón S. Albacete.
|
El marco de plantación en pistacho es algo que ha dividido en muchas ocasiones a dos
En ambos casos son dos alternativas posibles (dentro de unos límites) y para decidir que marco emplear dependemos principalmente de las características de su inversión: 1. ¿Riego o secano? 2. ¿Tierra profunda y de buena textura o texturas poco recomendables y de profundidad reducida? 3. ¿Qué variedad y portainjerto queremos emplear? 4. ¿Objetivos? ¿Aumentar el rendimiento con mayor riesgo o ir a modelos más conservadores? ¿Qué nivel de mecanización queremos alcanzar? En general, la mayoría de las plantaciones en secano se han plantado en 6×7 o 7×7, aunque hay también quien está pasando a marcos más estrechos. En regadío se suele aumentar la concentración de árboles pasando a marcos de 6×5 o 5×5, aunque según el tipo de cosechadora y poda que queremos realizar, hay quien también se ha decantado por marcos más amplios.
Hay que tener en cuenta que en marcos demasiados estrechos en secano o regadío, por debajo de los 5 metros en la fila, el uso de portainjertos de elevado vigor puede generar un problema de solapamientos de ramas entre árboles, que se traduce a largo plazo en problemas de poda y de gestión fitosanitaria, mientras que en secano de suelos pobres puede haber sobre competencia a nivel radicular, afectando los rendimientos sobre todo en cultivares de snack. Entre las filas, bajar también de 5 metros, puede generar a largo plazo problemas de pase de maquinarias convencionales.
Hay que elegir el marco de plantación que se adapta a sus necesidades. No podemos comparar marcos de plantaciones de secano en ecológico, donde nuestra aportación es prevalentemente orgánica, con suelos arenosos de regadío, donde podemos aplicar directamente macro y micronutrientes constantemente sin asfixiar el suelo, y que nuestra orografía nos permite el uso de maquinarias de cosecha en filas.
Entonces, cuidado en aplicar “fórmulas” sin tener en cuenta su situación, porque podemos tener más gastos y problemas que ganancias. Eso sí, personalmente no recomiendo ningún tipo de propuesta de modelo “superintensivo” en pistacho (4×1 o incluso 5×2) ya que, actualmente, los ensayos que se están realizando aún no pueden asegurar de que a largo plazo no haya problemas de recolección ni de poda. ¿Y por qué son necesarios ensayos si ya existe en almendro y olivar? Porque el pistachero tiene una fisiología bastante distinta, con una baja capacidad de brotación en yemas adventicias, una tendencia a alejar la producción del centro del árbol, y la fructificación en frágiles yemas de fruto, ubicadas siempre en ramas de 1 año con una resistencia mecánica. Todo esto puede que no funcione con algunos sistemas de cosechadoras en seto y de podadoras mecánicas. Hay que seguir con mucho interés y estudiar con mucho cuidado los resultados que den estos test, evitando pagar sobre la propia piel el uso de modelos experimentales.
Fuente: Stefano Armadoro. Artículo publicado en Blog Pistacho Pro, Número 28, 4 de diciembre de 2023. |





